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viernes, 15 de agosto de 2008

EL JUEZ HALBIDE NO PUEDE SER CAMARISTA - ERROR JUDICIAL Y SOBERBIA - DAÑO MORAL A MENOR DE EDAD

El Juez Gustavo HALBIDE, del Tribunal de Familia Nº 2 de San Isidro, aspira a ser Camarista de la Sala de Familia a crearse en el futuro.-

Este escrito, presentado hace un par de años, demuestra que el citado Magistrado incurriò en un grave ERROR JUDICIAL en el ejercicio de la Magistratura, sin perjuicio de la SOBERBIA al negarse a pedir disculpas por tal error.-

Un Juez no deberìa provocar un DAÑO MORAL a un Menor de Edad.-

El informe de la Psicologa del mismo Tribunal, Lic. Roxana Martìnez, informò acerca de la existencia de tal daño.-

Creo que HALBIDE jamàs puede ser camarista.-

¿O me equivoco?





"¿ES IMPROCEDENTE PEDIR DISCULPAS A UN NIÑO CUANDO SE LO AGREDE Y SE LE PROVOCA "TRISTEZA" Y "BRONCA"?. ACERCA DE “LAS CONSTANCIAS DE AUTOS”.-





Señor Juez:

Roberto Oscar V. TERRILE, por mi propio derecho y como letrado en causa propia (CUIT 20-12549473-1, T° XIV F° 394 C.A.S.I., Caja de Previsión para Abogados de la Provincia de Buenos Aires, Legajo N° 031970-2#07), y también en representación de mi hijo Roberto Oscar Terrile, con domicilio real en Crisólogo Larralde 3226, Piso 1°, Dpto. “D”, de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, y manteniendo el constituído en Ituzaingo 375, Casillero 1074, en los autos caratulados: “TERRILE, ROBERTO C/ARRIGUTTI, SILVIA S/VIOLENCIA FAMILIAR” a V.S. me presento y respetuosamente digo:

A fs. 380/381 solicité a V.S. y a la Dra. María Julia Abad pidieran disculpas a mi hijo Roby por el daño moral derivado de una suspensión del regimen de visitas decretado en forma indebida, irresponsable e injusta.-

A fs. 386 V.S. consideró que tal petición era “improcedente” y desestimó en dos renglones la presentación de este Padre y Letrado.-

¿Es “improcedente” pedir disculpas a un Niño cuando se lo agrede y se le provoca “tristeza” y “bronca” por no poder ver a su Padre? (fs. 273 vta. párrafo 5°).-


¿La potestad judicial da derecho a hacer cualquier cosa?

¿A provocar un daño moral a un menor de edad?

¿Es “improcedente” pedir disculpas cuando uno comete un error?.-

Sin lugar a dudas ese el criterio de V.S..-

Gracias a Dios existen Señores Jueces, con la suficiente Grandeza Moral e Intelectual que actúan de manera distinta.-

Y me refiero a los integrantes del Tribunal Oral Criminal N° 5, de este mismo Departamento Judicial de San Isidro: Dra. Mónica Tisato, Dr. Raúl Neu y Dra. María Marquez (ver adjuntos de los diarios “Clarín” y “Alto Pilar”).-

Ellos tuvieron, repito, la Grandeza de pedir las disculpas del caso sin escudarse detrás de norma legal alguna o de las “constancias de autos”.-

Para ellos no fue “improcedente” pedir disculpas a un inocente.-

Tuvieron el coraje y la valentía de reconocer el error cometido y demostraron tener educación y humildad.-

Actuaron como Hombres en el mas profundo sentido del concepto.-

No pecaron de soberbios.-

No fueron necios.

Son Señores Jueces que merecen mi respeto y admiración.-

Son un ejemplo a seguir.-

Y seguramente hay otros Jueces que actúan de igual modo.-

Gracias a Dios, Dr. Halbide no todos los Jueces son como Ud.-

Gracias a Dios, Dr. Halbide, entre nosotros no existe nada en común.-

Somos, evidentemente, muy distintos.-

De acuerdo a las “constancias de autos”, parece que tenemos Valores distintos, muy distintos.-

Tenemos una Educación y Formación muy distintas.-

Tenemos una forma de ver la vida diferente.-

Ignoro el método de selección de los Magistrados usado en la época en que Ud. fue nombrado Juez de un Tribunal de Familia, pero me parece, humildemente y de acuerdo a las “constancias de autos”, que dicho método no era el mas adecuado.-

Y lo digo desde la rebeldía de un Padre indignado que vio como su Hijo sufría y lloraba al interferir, como Ud. lo hizo, su contacto diario con su Padre.-

Considero que un Juez debe ser responsable, prudente, eficiente, trabajador, humilde y actuar con la Ley y el Derecho en la mano.-

Y no con CODIGOS PROPIOS.-

¿Me entendió?

Remítase Ud. a las “constancias de autos” y a cuanta normativa legal se le pueda ocurrir aplicar al caso.-

Tiene media biblioteca para sostener lo “insostenible”.-

Yo me remito a las lágrimas de mi Hijo.-

Me remito a su dolor.-

Me remito, también, a su “bronca” y a su “tristeza”.-

Somos muy distintos, Dr. Halbide.-

Yo no me escudo detrás de un cargo, de las “constancias de autos” o de cualquier normativa que ande dando vueltas por ahí para proteger mi susceptibilidad personal.-

Aquí me tiene y me seguirá teniendo, con el corazón en la mano y exigiendo, como lo hago desde hace mucho tiempo, JUSTICIA para Roby.-

Soy muy terco y enérgico cuando se trata de defender a mi Hijo de cualquier intento de agresión que pudiera sufrir.-

Provenga de quien provenga.-

Y por lo tanto, le vuelvo a exigir que le pida las correspondientes disculpas.-

Y si Ud. no se las da, me pregunto: ¿Que altura moral tiene Ud. para proteger el INTERES SUPERIOR DEL NIÑO?.-

¿Volverá Ud. a “sancionarme” por tener semejante interrogante?

¿Cómo puede Ud. proteger el INTERES SUPERIOR DEL NIÑO cuando, de acuerdo a las “constancias de autos”, a Ud. no le tembló el pulso al mantener arbitrariamente la suspensión del regimen de visitas decretado por la Dra. Abad, provocando de tal modo un daño moral gratuito e injustificado a un niño inocente?

Resuelve Ud. a fs. 386: “...éstese a lo que surge de las constancias de autos”.-

De las “constancias de autos” surge, en forma objetiva e indudable, la arbitrariedad y el despotismo judicial; una gran fábula de la madre de Roby tendiente a destruir el vínculo paterno filial; la irresponsabilidad y la imprudencia de tomar una decisión judicial sin oir al menor de edad; el informe de la Lic. Martínez que resalta la “bronca” y la “tristeza” de Roby por no poder ver a su Padre; la soberbia con la cual se desestimaron todos y cada uno de los planteos de este Padre tendientes a revertir la “maldita” suspensión del regimen de visitas; la absoluta falta de mérito alguno que justificara la vigencia de tal medida, la falta de sentido común en el ejercicio de la potestad judicial, etc., etc., etc.-

En definitiva, Dr. Halbide, de las “constancias de autos” surge la irresponsabilidad de Magistrados que usaron los Derechos del Niño como papel higiénico.-

De las “constancias de autos” surge, clara y nitidamente, que tanto la Dra. Abad como V.S. fueron autores de haber cometido un grave ERROR JUDICIAL.-

¿Es “improcedente” pedir disculpas a un Niño inocente cuando se le provoca un daño por un ERROR JUDICIAL?

Invocando una norma legal V.S. considera que no.-

Invocando una simple y elemental norma de Educación afirmo rotundamente que sí.-

Por lo expuesto, exijo nuevamente como Padre y Abogado de Roby le rinda las debidas disculpas.-

El se las merece.-



Tener presente lo expuesto y proveer de conformidad, que



SERA JUSTICIA

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