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sábado, 26 de febrero de 2011

CORRUPCION JUDICIAL Y JUECES CORRUPTOS

Existen 2 pilares básicos sobre los cuales se debería construir la confianza de la gente en la Justicia y en sus Jueces, porque convengamos que hace años que aquella confianza no existe ni puede existir cuando rige una Justicia benevolente para los ricos y poderosos, y otra muy distinta para la gente común.-
Aquellos pilares señalados anteriormente están contenidos en la Constitución Nacional, y son:
1.- la Igualdad ante la Ley, principio que establece que todos los habitantes del país deberíamos estar en un pie de igualdad en un proceso judicial y que el Juez debería dictar su sentencia sin hacer diferencias por el color, el sexo, la ideología política, la nacionalidad, la religión o la posición económica o social del justiciable.-
2.- la Independencia de los Jueces, principio por el cual éstos deben limitarse a aplicar la ley sin dejarse influir por influencias extrañas derivadas del Poder Político o del Poder Económico.-
La vigencia de estos dos principios constitucionales hacen a la escencia misma de la República, concepto jurídico y político que establece la división e independencia de los 3 Poderes del Estado.-
Sabido es que el Buen Juez es aquel funcionario que dirige un proceso judicial conforme a Derecho, en tiempo y forma.-
Cuando un juez, y lo vemos a diario, aplica argumentos jurídicos o reglas procesales totalmente inadecuadas al caso que investiga con el fin de favorecer o desfavorecer a una de las partes o a un tercero, viola aquellos 2 principios constitucionales, y por ende la escencia misma del Estado de Derecho republicano.-
Cuando un Juez actúa de tal modo por temor a perder su puesto, pues entonces debe renunciar e irse a su casa.-
Caso contrario, debería ser destituido por mal desempeño del cargo.-
A esta situación se la debe llamar por su nombre: CORRUPCIÓN JUDICIAL provocada por JUECES CORRUPTOS.-
Con este tipo de procederes, reñidos con los mas elementales principios de moral pública, estos jueces corruptos han perdido toda autoridad moral para juzgar a nadie.-
Han logrado, además, destruir nuestra confianza en las autoridades judiciales y en nuestro sistema judicial.-
Recientemente el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dr. Ricardo Lorenzetti, afirmó que los jueces no deben dejarse influenciar por extraños en su quehacer diario, lo que implica “a contrario sensu” que el funcionario conoce casos de “influencias”.-
Hace muchos años que vengo denunciando judicial y públicamente esta situación en el Departamento Judicial de San Isidro, logrando por ello ser perseguido y sancionado por los Jueces y el Colegio de Abogados de dicha localidad.-
A nivel nacional, nos encontramos que recientemente el Consejo de la Magistratura de la Nacion ha creado un Registro de Denunciantes de Jueces, que no es otra cosa que una forma de "escrachar" a los valientes Colegas que denuncian esta patologia judicial.-
No he visto, tampoco, que los Colegios de Abogados acompañen a los Abogados en sus denuncias contra los Jueces corruptos.-
Mis investigaciones al respecto me permiten afirmar con cierto grado de razonabilidad que en la República Argentina el Estado de Derecho ha sido “prostituído” por un sistema judicial “influenciable” por el dinero o por la política, dos caras de una misma moneda: EL PODER.-
Es decir que son los mismos Jueces y Magistrados Judiciales los principales responsables y culpables de uno de los mayores delitos que se puedan cometer contra el sistema republicano de gobierno.-
Unos por omisión, y otros por acción, son todos responsables.-
Pero no son los únicos ya que podemos afirmar que comparten muchas responsabilidades con Abogados y políticos partícipes de las “influencias” señaladas.-
Asimismo, no observo una firme posición en contra de esta patología por parte de los Colegios de Abogados y mucho menos de los Partidos Políticos argentinos que llevan sus “representantes” a los Consejos de las Magistraturas, transformados en archivos de denuncias contra jueces corruptos o de palancas que elevan a jueces a personas influenciables y amigas.-
La víctima de toda esta complicidad, de toda esta hipocresía institucionalizada, de toda esta putrefacción y de toda esta inmoralidad generalizada sós vos, que como integrante del Pueblo Argentino que pagás diariamente tus impuestos para sostener un sistema judicial que te ampare o que castigue a los corruptos enquistados en el Estado, te encontrás con una farsa de Justicia que te toma por estúpido y se te ríe en la cara.-
SERA JUSTICIA


ROBERTO TERRILE
ABOGADO
"CORTENLA"

miércoles, 24 de febrero de 2010

BICENTENARIO DE LA DEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL ARGENTINO





BREVES REFLEXIONES ACERCA DEL BICENTENARIO DE LA DEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL, NUESTRO RECUPERADO COLEGIO PÚBLICO DE ABOGADOS, “GENTE DE DERECHO” Y EL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA










Bicentenario de la Revolución del 25 de Mayo de 2010







No fue casualidad que al abrir por primera vez la Constitución Nacional, nos encontramos los Argentinos desde muy chicos con el 1° mandato que nos viene directamente de los Padres de la Patria y del fondo de nuestra Historia:

“La Nación Argentina adopta la forma republicana de Gobierno” (art. 1 CN).-

Tal mandato, como todos saben o deberían saber, implica la existencia de 3 Poderes dentro del Estado: el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial.-

La manda constitucional o-bli-ga, así como lo leen, a todos los integrantes del Poder Judicial, sin distinción de jerarquía alguna, a ser independientes de los funcionarios de los otros dos Poderes del Estado, para que de tal modo puedan controlarlos debidamente y garantizar la plena vigencia de una real y efectiva Justicia para los restantes habitantes del País.-


El Poder Judicial deber ser el freno a los abusos de todo tipo que pueda cometer el Poder Ejecutivo.-

Recuerden que la Constitución comenzó siendo, allá en Europa por el siglo 18, el instrumento legal que ponía freno a los abusos derivados del Poder Monárquico y por ende la suma del Poder Público encarnado en una sola persona: el Rey.-



Siempre, en última instancia, todo lo definía el Rey, único receptor del Poder Divino que emanaba de Dios.-





Dr. Juan José Paso


Nuestro Colega, el Dr. Juan José Pasó, en el Cabildo Abierto del 22 de Mayo de 1810, sembró la semilla de la Libertad al exponer que caído el Rey Fernando VII, el Poder volvía al Pueblo, único Soberano por estas tierras, contrariando la doctrina monárquica.-
Por supuesto que semejante “rebeldía” no fue tolerada en la Metrópoli, razón por lo cual el Imperio mandó inmediatamente las fuerzas para reprimir.-
Costumbre que en la actualidad, a pesar de vivir en un Estado de Derecho, se mantiene vigente en muchos lugares de la Argentina.-
Así fue como llegaron las históricas batallas, los San Martín, los Granaderos, los Belgrano, los Guemes, las Juana Azurduy, los Las Heras, los Pueyrredón, los Lavalle, y demás héroes de nuestra Independencia, incluída por supuesto la sangre de nuestros miles de anónimos y gloriosos gauchos y negros, carnes de cañón en los campos de batalla.-

Y fue por este motivo, por haber padecido ese abuso de Poder Absolutista Monárquico Imperial, que todas las jóvenes Naciones Americanas nacidas en el siglo 19, entre ellas la nuestra, adoptaron la forma Republicana de Gobierno: el Poder se divide en 3 partes y se acabó!....la Historia Monárquica, claro.-

Sentado este elemental principio de Derecho Constitucional y Político, el interrogante que se plantea es determinar si a lo largo de 200 años de Historia Argentina, es decir desde los albores de la Revolución de Mayo, se ha cumplido o no con la División de Poderes.-

Porque convengamos que una cosa es el “deber ser” y otra muy distinta es el “ser”.-
¿Qué nos enseña la Historia Argentina?
Veamos, pero me parece que la cosa fue igual que en la actualidad: los papeles fueron por un lado y la realidad de los Tribunales por otro.-

Hasta el año 1853, distintos intentos de constitucionalización proclamaban, por lo menos en teoría, la división de Poderes y la independencia del Poder Judicial.-
Sin embargo, las urgencias militares y políticas derivadas de las guerras intestinas entre Buenos Aires y el interior del País, en 1° lugar, y las que enfrentaron luego a los Unitarios con los Federales, lejos estuvieron de poner en práctica el principio señalado.-
Seamos prácticos, y pensemos que los Jefes de todos los bandos jamás permitieron que un Magistrado se alzara contra ellos.-
¿Qué Juez procesaría y condenaría a prisión a un Rosas, a un Paz, a un Lavalle, por ejemplo?
Sólo el Juez amigo del Jefe enemigo del procesado, por supuesto.-
Y llegado el caso, no era Justicia, sino venganza.-
Nuestro Colega, el Dr. Mariano Moreno, fue muy claro cuando afirmó allá por 1810, que para los enemigos no existiría Justicia, y para los amigos que hubieran cometido alguna falta el Juez debía ser lo más benévolo posible.-
El proceso llevado adelante en Buenos Aires a los hermanos Reinafé por el asesinato de Quiroga, muestra como se manejaba la Justicia en aquellos años.-
Y así fue como este principio enunciado por Moreno, corrió en el túnel del tiempo como reguero de pólvora, haciendo explotar las enseñanzas de Montesquieu.-
Como primera conclusión de lo afirmado hasta ahora, basta con recordar como prueba irrefutable de lo que se afirma, que a raíz de los hechos políticos ocurridos antes de la sanción de la Constitución Nacional, se incluyó el art. 29 vigente aún en la actualidad, que declaró como acto de traición a la Patria la suma del Poder Público.-
Sin palabras.-

No es descabellado afirmar también que, luego de 1853, tampoco se cumplió con dicho mandato.-
Gobiernos de todas las ideologías cayeron en la tentación de tener un Poder Judicial adicto.-
Las históricas, kantianas e irreconciliables posiciones y denuncias del Dr. Hipólito Irigoyen, Alem y demás líderes radicales con relación al “Regimen” así lo demuestran.-
El “Regimen” era el término usado para describir el desprecio que los Gobiernos de turno tenían por la real y efectiva vigencia de la Constitución Nacional, y por ende de la República y de la independencia del Poder Judicial.-
El “Regimen” era el reinado del fraude electoral, de los negociados, de la corrupción y demás síntomas de enfermedad republicana que existían a la vista de los Jueces y Magistrados de la época.-
El Dr. Lisandro de la Torre sabía muy bien a que se refería el Dr. Irigoyen cuando denunció y comprobó en el Senado de la Nación, la corrupción del Pacto Roca-Runciman, que provocó el asesinato en el recinto del Senador Bordabhere.-
¿Cuándo un Juez declaró un fraude electoral por aquella época o condenó a los funcionarios autores de hechos de corrupción?
Jamás.-
Luego vino la Ley Saenz Peña y la cosa cambió, pero no mucho, porque digamos que dando un pequeño salto en nuestra rica Historia, a partir de la Revolución de 1930, por ejemplo, diferentes composiciones del máximo Poder Judicial de la Nación Argentina avalaron con fallos, absolutamente nulos e inconstitucionales, los innumerables alzamientos (civiles, políticos y militares) contra los gobiernos constitucionales de turno.-
Lo mismo ocurrió con las jerarquías inferiores (camaristas y jueces) que obedecieron la doctrina que bajaba del 4° Piso del Palacio de Justicia de Buenos Aires.-
Y así fue que siguiendo con la misma corriente doctrinaria y jurisprudencial, la institución judicial –demasiado conservadora por cierto- pasó luego a obedecer los mandatos de la Casa Rosada en los años 1943, 1946, 1955, 1961, 1966, 1976, etc.-


¡Durante mas de medio siglo (1930-1983) el Poder Judicial Argentino en su totalidad autorizó y dio marco de legalidad a la impunidad de la ilegalidad de los golpes de Estado y a los usurpadores del Poder Político!



No voy a hacer un relato pormenorizado de los vergonzantes acontecimientos históricos ocurridos en ese lapso de tiempo, porque estaría excediendo el objetivo de este trabajo.-
Tratados de Historia del Derecho y de Derecho Constitucional de nuestra Patria, están a disposición de los lectores que quieran profundizar el tema.-

Como segunda conclusión de lo dicho hasta el presente diré que hay otra prueba irrefutable a mi favor.-


En efecto:




El único resorte previsto en la Constitución para desalojar a un Presidente y/o a un Gobierno Nacional – el juicio político- jamás se usó en estos 200 años que vamos a celebrar en Mayo de 2010.-




La Historia nos enseña que los argentinos, Jueces y Magistrados incluidos, preferíamos algo rápido y seguro.-

Y así nos fue.-

El problema radica en que ellos, los funcionarios judiciales que juraron en su momento por la Constitución Nacional y que por obligación legal debieron salir en defensa de la legalidad, jamás lo hicieron porque no quisieron, no pudieron o no supieron hacerlo.-
El temor a perder el cargo, y el correspondiente sueldo, prevaleció a la hora de defender el Bienestar General de la Sociedad y la legalidad del Estado de Derecho.-

Quizá algun funcionario se pueda sentir dolido, pero por ser un dato histórico y objetivo reiteraré que el Poder Judicial Argentino, a lo largo de esos años, fue cómplice y partícipe de nuestra falta de respeto por la vigencia de las instituciones republicanas al ser un mero apéndice del Poder Ejecutivo Nacional (con botas o sin ellas), violando de tal modo y como se señalara al comienzo de estas reflexiones, la independencia que establece nuestra Carta Magna.-

Continuando con el desarrollo del tema en cuestión, sí voy a intentar profundizar sobre lo ocurrido con el Poder Judicial en los últimos años, más precisamente a partir de 1983 fecha en que la Argentina recuperó la vigencia del sistema Democrático de Gobierno.-
No crean que la situación varió mucho porque, en general, los votos siguieron el rumbo marcado por las botas.-
Los “jueces de la servilleta, “la mayoría automática, y demás calificaciones usadas popularmente por los Argentinos, son un ejemplo de lo ocurrido en el período democrático.-

El Dr. Alfonsín, si bien ofreció la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación al Dr. Italo Luder, candidato del opositor Partido Justicialista, integró la mayoría de los cargos dentro del Poder Judicial con Jueces y Magistrados que salían de las filas políticas que lideraba.-
El Dr. Menem fue el padre de “la mayoría automática”, al aumentar los miembros de la Corte y poniendo en sus puestos a gente demasiado cercana al Poder.-
“Los jueces de la servilleta” también fue un engendro de ese gobierno.-

Así fue que, como consecuencia de semejante desbarajuste institucional, nació dentro del Pacto de Olivos la idea de frenar tanta falta de imparcialidad en la Justicia que nos merecíamos los Argentinos, y se creó a cambio de la re-reelección el famoso Consejo de la Magistratura.-

Con la reforma de la Constitución de 1994, se decidió que la composición del ente debía respetar un equilibrio entre los estamentos de los Abogados, de los Jueces, de los políticos y de los académicos del Derecho.-
Dicho equilibrio duró poco tiempo, porque con el transcurso de pocos minutos históricos, se sancionó la Ley 26.080 que volvió a poner las cosas en la prehistoria argentina.-
Unos pocos años son minutos en la Historia de un País.-
Dicha norma legal, impuesta desde el Poder Ejecutivo Nacional durante la presidencia del Dr. Kirchner, lamentablemente aún hoy sigue viva gracias a la demora que reina en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.-

Pero hay que ser justos y no hacer caer toda la responsabilidad dentro de la esfera del Poder Ejecutivo ni en la desidia de la Corte en resolver un problema de extrema gravedad institucional y política, porque algunos de los integrantes del Poder Legislativo Nacional, también tienen su cuota de irrresponsabilidad en el tema que nos ocupa al obedecer criterios y mandatos que provienen de los jefes político-partidarios que habitan la Casa Rosada.-
No me voy a ocupar de ellos porque excedería el objetivo de estas breves reflexiones.-

Podemos concluir, a la luz de lo expuesto hasta el presente que –salvo rarísimas excepciones- jamás los integrantes del Poder Judicial fueron realmente independientes del Poder Político de turno en el momento histórico que debieron serlo.-
Caídos los gobiernos, todos hacen aserrín del árbol caído, pero ya es tarde.-

Ratifico todo lo que afirmo, además, porque en los últimos tiempos, varios Jueces y Magistrados han reconocido públicamente que al momento de asumir funciones judiciales con relación a funcionarios del Ejecutivo, obran con “demasiada prudencia” por temor a la reacción oficial.-
Como Abogado que soy digo: “A confesión de parte, relevo de prueba”.-

Lo dicho hasta el presente con relación a los Gobiernos Nacionales, se extiende también a todos Gobiernos Provinciales.-
Y digo más: allí la falta de imparcialidad y de independencia judicial es mas acentuada aún porque, como todos saben, son muy pocos los Estados provinciales que escapan a ser gobernados como auténticos feudos.-

Así las cosas y por ser público y notorio, diré que es una costumbre de los políticos que asumen cargos ejecutivos en los Gobiernos Argentinos, subordinar los otros 2 Poderes del Estado a sus intereses, dejando de lado la materialización de una real y sana administración del servicio de Justicia.-
De tal modo se desprestigia ante la Comunidad Internacional la imagen de nuestro País, provocando que las reales inversiones muden su destino a otros lugares del Mundo donde exista plena seguridad jurídica y una economía previsible y estable.-
Creo que no hace falta recordar que la falta de inversiones genuinas, de ahorro, de transparencia en el manejo de la cosa pública y de índices económicos-financieros confiables, entre otros síntomas de una sociedad respetuosa de la ley, provoca la pobreza de sus habitantes y de sus descendientes ante la falta de trabajo, salud, educación y seguridad.-
Al no haber presupuesto suficiente para la concreción de tales funciones básicas del Estado, el nivel de la vida de la población en general cae estrepitosamente como lo venimos viendo en la Argentina de los últimos años.-
La falta de independencia del Poder Judicial deriva en la impunidad oficial, madre de un cáncer que carcome las entrañas de la República: la corrupción.-

Ahora bien, y retomando el tema de la falta de independencia en la Justicia, es claro ejemplo de lo expuesto que la sanción de la Ley 26.080, promovida desde el Senado de la Nación por la entonces cónyuge del Presidente Kirchner y actual cabeza del Poder Ejecutivo Nacional, en nada favorece la vigencia de la República.-

La ley en cuestión, popularmente conocida como de reforma del Consejo de la Magistratura desalojó, en los hechos, al estamento de los Abogados al disminuir su participación a un solo Abogado en la integración del referido Consejo.-

A raíz de ello; en valerosa, histórica y ejemplar decisión; el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal conducido por el Dr. Jorge Rizzo, a su vez presidente de la agrupación de Abogados mas grande de la República Argentina llamada “GENTE DE DERECHO”, lleva adelante hace varios años una acción de amparo solicitando la declaración de inconstitucionalidad de la ley mencionada.-




¿Por cual motivo se nos desalojó a los Abogados?

Las respuestas a tal interrogante son muy simples:

a) porque el Consejo es la llave para nombrar y destituir Jueces y Magistrados, y los Abogados, por ser un estamento combativo, pueden llegar a interferir en la designación y nombramiento de los amigos y/o parientes y/o personas cercanas al Poder Político, y

b) porque por nuestra formación y actividad profesional, a lo largo de la Historia hemos sido los verdaderos custodios del Estado de Derecho, de la República y de la Democracia.-

Cabe aclarar que cuando hablo de Abogados, no me refiero a los abogados/políticos que han asumido funciones presidenciales dentro del Estado Argentino, y sí me refiero a los miles de Colegas que diariamente y hace muchos años planteamos inconstitucionalidades de todo tipo en todos los Juzgados y Tribunales del País.-
La historia judicial, por ejemplo, de los miles o millones de amparos que promovimos los Abogados por el “robo institucionalizado” a los depósitos de los Argentinos, llamado popularmente “corralito”, y que provocara la muerte de 20.000 Ciudadanos en el plazo de 2 años, me exime de comentarios.-
No fueron los Jueces, ni los Bancos, ni las Entidades Financieras, ni sus abogados, ni los funcionarios que detentaban el Poder Político, los que salieron a defender a la Ciudadanía Argentina de semejante robo.-
Fuimos nosotros los que pusimos el pecho, el esfuerzo, y nuestro intelecto.-
¿O acaso nos olvidamos de las interminables colas en los Juzgados?

Hablo también de los profesionales que popularmente se nos califica como el “Abogado de la calle”, el que anda en subte/colectivo/tren, y que encarna el espíritu republicano y democrático de la Sociedad.-

Me refiero al Abogado consultor que tiene su Estudio en un barrio cualquiera de la Capital Federal o del Gran Buenos Aires.-
Al Abogado amigo del barrio, al que honestamente se gana su Honorario saliendo a trabajar bajo el sol ardiente del verano o la lluvia helada del invierno.-
El profesional del Derecho, que viviendo de su profesión, ha denunciado los abusos del Poder de la Policía, la corrupción y la tiranía del funcionario público de cualquier dependencia administrativa.-
El que no se somete a los designios del Poder Político y asume con coraje la defensa de la Constitución Nacional.-

Es ese el espíritu el que llevó a que “GENTE DE DERECHO”, representada por el Dr. Jorge Rizzo, pusiera a nuestro recuperado Colegio Público de Abogados de la Capital Federal al frente de la defensa de la independencia del Poder Judicial y de nuestra debida participación en el Consejo de la Magistratura.-
Gracias a ello, somos nosotros, los Abogados de la Capital Federal, los únicos titulares de la única acción judicial –en trámite ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación- que intenta ponerle palos en la rueda al deseo del Poder Político de tener un Consejo integrado por personas cercanas a sus intereses.-


Recientemente nuestra institución ha solicitado un “pronto despacho” ante la demora de varios años por parte del citado Tribunal en resolver la cuestión planteada.-

La Justicia lenta también es uno de los síntomas de la falta de independencia y de la corrupción judicial.-

Tomos enteros se han escrito al respecto.-

Creo que sería favorable para la imagen, interna y externa, del País que el más alto Tribunal de la Nación diera un paso en defensa de la República haciendo lugar en el menor tiempo posible al amparo señalado y declarando la absoluta inconstitucionalidad de la Ley de Reforma del Consejo de la Magistratura.-

Creo, también, que la inmensa mayoría de los Argentinos de buena fe y de buena voluntad, sin distinción de banderías políticas, esperan una señal en tal sentido.-

Y para finalizar, opino personalmente que la Presidencia del Consejo de la Magistratura debe estar en manos del Ciudadano que, por su trayectoria personal, realmente encarne un espíritu democrático y republicano, sin tener en cuenta el cargo o el Poder a quien representa, y sin importar si es Juez, Abogado, político o lo que sea.-
La Historia enseña que un cargo, puesto o título universitario no es garantía de probidad ni eficiencia, y mucho menos de independencia frente al Poder Político de turno.-
Además la Constitución Nacional nada establece con relación a cual estamento debe ocupar la Presidencia, contrariando de tal manera alguna posición hecha pública recientemente por la pretensa lista de abogados “SERA JUSTICIA”, en el sentido de que la jefatura del Consejo debe recaer, porque sí, en el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.-
Ese no fue el espíritu ni el criterio que los Constituyentes de 1994 tuvieron en cuenta al crear dicho Consejo.-

Se responde, además, a tal criterio sustentado por “SERA JUSTICIA” diciendo que ha llegado la hora de que los cargos en las instituciones de la República Argentina, en general, y en el Consejo de la Magistratura, en particular, sean ocupados por Ciudadanos que hagan honor a las mismas, y no por elegidos “a dedo”, acomodos o influencias nefastas, como viene ocurriendo en las últimas décadas.-

Es hora de que la honestidad, la honradez, la independencia de criterio, la inteligencia, la imaginación, el trabajo, el esfuerzo, el intelecto, el sentido común, la buena voluntad y la sabiduría comienzen a entrar en escena para el bien de la República, de nosotros mismos y de las generaciones que nos siguen.-

El bienestar general de la Sociedad así lo demanda.-
La independencia del Poder Judicial también.-

De lo contrario, seremos cómplices con nuestro silencio e indiferencia del actual derrumbe moral, de la decadencia de nuestra Nación, de la falta de Justicia y de la condena a vivir un futuro cada vez mas oscuro para nuestros hijos.















Dr. Roberto Oscar V. Terrile
Abogado



Buenos Aires, 20 de Febrero de 2010.-

sábado, 16 de enero de 2010

ESPAÑA: JUSTICIA PROSTITUIDA







Salvador López Arnal entrevista al abogado José Ángel Gallegos Gómez sobre la Administración de Justicia y sus prácticas.-


Fuente:







José Ángel Gallegos Gómez es un abogado cordobés-catalán que ha sido maltratado por corporaciones e instituciones que se vanaglorian de tener una relación directa con la Justicia. Gallegos Gómez ha estado más de dos años en la cárcel -no es una exageración como podrá comprobarse- por defender derechos ciudadanos básicos. José Ángel se ha licenciado en Derecho recientemente y se dispone a presentar doce querellas contra las arbitrariedades que se han cometido contra él. En opinión de este entrevistador, su caso, sin necesidad de suscribir todos las fases de su desarrollo, no sólo hace tronar encendidos gritos de rabia e indignación en galaxias de verdadera justicia sino que exige acciones y pruebas de solidaridad efectiva en nuestro hábitat más próximo.
Si le parece, podríamos empezar con una breve presentación. ¿De dónde es usted? ¿A qué se dedica si no es indiscreción? Nací en la población cordobesa que le ha dado el apellido a nuestro actual presidente de la Generalitat, en Montilla. Y en el mismo año que él emigré con mi familia a Cataluña. Resido desde hace muchos años en Vilafranca del Penedès (Barcelona). De lo anterior ya se puede deducir que soy de la clase trabajadora. Por ello me dediqué a lo que es más propio a sus miembros: trabajar de peón, estar parado, buscar trabajo e ir de empleo en empleo. Por eso que unos llaman azar y otros dialéctica he acabado siendo desde muy recientemente abogado.
Su historia, la historia que aquí desearíamos contar, si no ando errado, empezó con la adquisición de una motocicleta de importación de Piaggio España. ¿Qué pasó? Creo que usted no quedó satisfecho con su compra.Efectivamente, una motocicleta italiana de la marca Gilera distribuida en España por Piaggio España.Lo menos que se puede decir de toda esta historia es que es curiosa, anecdótica, pero considero que también se la podría calificar de estrambótica, tragicómica, ridícula y absurda. Yo me hago cruces comprobando que he sido su protagonista, porque aunque obviamente no toda la responsabilidad es mía, mis decisiones han contribuido a este resultado. Y parece que una historia ridícula debía tener un desencadenante no menos ridículo, una motocicleta.En toda esta historia yo he pecado de falta de listeza y esto se manifiesta ya desde el primer momento. Elegir Gilera como marca de motocicleta es una decisión desacertadísima, es un producto de mala calidad y un comprador avezado jamás lo hubiera hecho. Pasó lo que tenía que pasar, continuos problemas mecánicos sin solución la convirtieron en un saco sin fondo hasta que decidí librarme de ella. No hace falta decir que no quedé nada satisfecho, sino profundamente insatisfecho.
¿Reclamó entonces? ¿Atendieron sus reclamaciones?En esto también se denota mi falta de listeza. Un consumidor avezado además de elegir bien, ha de estar preparado para reclamar judicialmente y para ello ha de ir recopilando lo que serán sus pruebas en el caso de demandar. Cuando yo me plateé reclamar no tenía nada en que sustentar mi pretensión. Sin esperanzas de éxito reclamé directamente a la empresa infructuosamente, tal como preveía y como ya se pueden imaginar. El trato que recibí de Piaggio fue el que habitualmente dispensan las empresas mercantiles a los consumidores. No fue ninguna sorpresa para mí.
Después de ello, usted reaccionó repartiendo octavillas en las que denunciaba lo sucedido. ¿Fue así? ¿Qué pretendía con ello? Creo que llegó a circular con un pasquín enganchado en su motocicleta que decía: "Gilera es una estafa" y que las octavillas señalaban lo siguiente: "Yo he sido el desafortunadísimo poseedor de dos motocicletas fabricadas por el grupo italiano Fiat (Fiat, Lancia, Alfa- Romeo, Ferrari, Innocenti, Iveco, Piaggio, Motovespa, Gilera, Puch, Bianchi, etcétera). Y tras esta infausta, aciaga, torturadora y agónica experiencia, recomiendo fervorosamente a todos mis semejantes que jamás se compren un vehículo fabricado en Italia, pues tienen muchas posibilidades de lamentarlo amargamente como yo". Según se ha dicho, llegó a repartir a lo largo de varios años unas 20.000 octavillas y la distribución la realizó coincidiendo con concentraciones de motards y con ocasión de pruebas de motociclismo. Las octavillas circularon, entre otros, por los circuitos del Jarama, Montmeló y Jerez. Como consecuencia de ello, Piaggio España interpuso una querella contra usted. ¿De qué le acusaba?Primero fueron los carteles enganchados en la motocicleta y después, cuando me libré de ella y ya no disponía de este soporte, las octavillas. Las repartía sobre todo en lugares donde se concentraban motoristas porque el mensaje iba dirigido a ellos. No sé cuántas repartí, no sé si fueron 20.000 ó 2.000 o cualquier otra cantidad, sé que fueron muchas pero no puedo precisar el número. Claramente mi objetivo era presionar a la empresa para conseguir de ella una indemnización.Me acusaron de injurias, calumnias y coacciones. He de decir que una de las razones por las que hice lo anterior, es porque sabía que era y es lícito. Remarco que he empleado el verbo saber y no el verbo creer y que lo he hecho con propiedad. Y no lo sabía por una reflexión o consulta jurídica, que no eran necesarias, sino porque era obvio. Obvio es que es lícito descalificar un bien de consumo como, por ejemplo, hacen los críticos de cine con las películas y obvio es que se puede exigir a otro lo que sea, incluso dinero, y presionarle para que ceda, mientras no se empleen medios ilícitos, como hacen por ejemplo los trabajadores con los empresarios con las huelgas y éstos con aquéllos con la amenaza de la deslocalización.
Llegó el juicio y usted fue condenado por injurias y coacciones. ¿Es así? ¿En qué se fundamentaba la sentencia que se emitió contra usted? Si no estoy equivocado se le condenó a un año de prisión por calumnias, seis meses más por injurias y dos multas de 300.000 y 500.000 pesetas por coacciones, y, además de ello, la orden de publicar íntegramente la sentencia, que tiene 27 folios, en una revista de aficionados al motociclismo: la Motard Magazine, publicación que había recogido sus quejas en una carta al director.En primera instancia también fui condenado por calumnias. Las condenas creo que son exactas. Me sorprende que estén informados de ello. Sólo les ha faltado decir que fui condenado a indemnizar a Piaggio España con 3.000.000 de pesetas por los supuestos daños que le causé.La sentencia no se fundamentaba en nada. Es una extensa ensalada de palabras con abundancia de términos jurídicos, como no puede ser de otra manera, pero que no justifica la decisión sino que oculta los verdaderos motivos en ese maremágnum. Para que una acción sea delictiva ha de atacar el bien jurídico protegido y reunir todos y cada uno de los elementos típicos. Dicho en el lenguaje de todos, ha de reunir todos los requisitos del delito. Esta es la primera comprobación que tiene que hacer todo juez ante una acusación, es una obligación legal. Esto faltó en ese proceso y es algo que me hubiera salvado porque mis actos no reúnen los requisitos de esos delitos. Por eso puedo decir que no está fundamentada.
Dice usted: “oculta los verdaderos motivos en esa ensalada de palabras con ropajes jurídicos”. ¿Y cuáles son entonces los verdaderos motivos que subyacen a la sentencia?No lo sé. Yo también me lo he preguntado y aún me lo pregunto. No tengo la respuesta, sólo una mera y vaga hipótesis. Aunque para mí y Piaggio España éste fuera un asunto importante, para el resto de la sociedad es una cuestión intrascendente, no es más que otro litigio económico entre dos particulares de los innumerables que hay. ¿Qué interés podrían tener los jueces en favorecer a una de las partes hasta el punto de llegar a la prevaricación? Sólo se me ocurre que entre los jueces y Piaggio existía algún tipo de lazo que les indujo a hacerles este pequeño favor. Y digo pequeño porque a los jueces prevaricar les resulta fácil y el costo nulo. Prevaricar es gratuito. Por ello mismo, el vínculo no tenía que ser necesariamente muy estrecho. Supongo que esta "explicación" les dejará tan insatisfechos como a mí, pero con los datos de que dispongo no se me ocurre otra mejor.
Por lo demás, nunca fue usted acusado por el fiscal quien sostuvo que "los hechos no constituyen delito alguno".Así es, la Fiscalía solicitó mi absolución porque consideró que los hechos no eran delictivos. Pero no se esforzó mucho en mi defensa, porque tampoco argumentó su afirmación. Si se hubiese tomado la molestia de demostrarlo sin dejar lugar a dudas, lo que no era difícil, quizás el juez no se hubiera atrevido a dictar esa condena.
¿Y usted no recurrió? ¿Fallaron otra vez en su contra?Sí, apelé. El nuevo fallo revocó la condena por calumnias pero confirmó las de injurias y coacciones, imponiéndome una pena y una indemnización mucho menores, multa de 11 meses con cuota de 500 pesetas diarias y 100.000 pesetas.
Usted ha escrito: “El hecho de ser víctima de una prevaricación, el contacto en primera persona con la corrupción judicial y la impunidad y descaro con la que jueces delinquen, me provocó tal indignación que no se me ocurrió otra cosa que la genial idea de escribir cartas a los jueces en las que les insultaba inmisericorde similarmente como hace el público con los árbitros”. ¿Corrupción judicial? ¿Jueces que delinquen? ¿Puede precisar esas afirmacionesQuiero decir algo, que la gran mayoría de la gente no cree y que incluso los lectores de un medio alternativo serán reacios a aceptar: la actividad normal y sistemática de los jueces del orden penal es una actividad prevaricadora al servicio de la clase dominante.Como muestra un botón: el Código Penal incluye como eximente el estado de necesidad. Para que se entienda que es esto pondré un ejemplo: si alguien roba porque está hambriento no se le puede culpar ni condenar a pesar de que objetivamente ha delinquido. Yo todavía estoy esperando encontrarme una sentencia en que se aplique esta eximente. En nuestro país residen muchos emigrantes extranjeros a los que se les prohíbe trabajar. Una parte (no entro a cuantificar el tamaño) de éstos vive de la delincuencia porque no les queda otra. Cuando se les condena por sus delitos se está prevaricando por no aplicarles esta eximente. ¿Existe mayor estado de necesidad que tener prohibido ganarse la vida legalmente? Un sistema social que tiene entre sus fundamentos la propiedad privada y la privación a una parte de la sociedad (el lumpenproletario) de cualquier medio de subsistencia, necesariamente tiene que fundamentarse también en el castigo sin miramientos de cualquier ataque de estos desgraciados a la propiedad privada porque obviamente los que no tienen nada tratarán de apropiarse de algo de los que todo lo tienen. Esta noción es muy vieja. Ya decía Adam Smith que el Estado (y los jueces son Estado) existe para defender a los propietarios de los desposeídos, aunque hubiera sido más veraz si hubiera dicho que el Estado existe para someter los desposeídos a los propietarios. Sobre esto me podrían enseñar ustedes a mí mucho más que yo a ustedes…
No crea, no crea, usted lo está explicando muy bien. Prosigo entonces. Pero admitir abiertamente por parte de un Estado que castiga sin piedad los ataques a la propiedad privada en situación de necesidad (de hecho estos son los más perseguidos) daña su buena imagen. La solución es sencilla: se incluye en los códigos penales la eximente de estado de necesidad y se les deja bien claro a los jueces que no deben aplicarla. Los sistemas jurídicos de los Estados, empezando por las constituciones, están plagados de normas que favorecen su imagen pero que no deben aplicarse y no se aplican. Pues bien, cada vez que un juez no aplica esta eximente, debiendo hacerlo, está prevaricando. Esto sucede sistemáticamente; por tanto, la prevaricación es sistémica.
Ha construido usted un silogismo casi tautológico. Prosiga, prosigaÉste es sólo un ejemplo. Otras normas que no son aplicadas por los jueces penales son todas las garantías procesales, como la presunción de inocencia y el derecho a la defensa. Y así podríamos seguir indefinidamente poniendo ejemplos de prevaricaciones.Evidentemente unos individuos acostumbrados a prevaricar, porque en eso consiste su trabajo, no iban a tolerar que yo les injuriase por más que mis injurias no fuesen de las incluidas en el delito de injurias, sino de las lícitas. Era muy fácil para ellos emplear el viejo truco prevaricador de la analogía y hacerlas pasar por delictivas. No ser lo suficientemente consciente de esto fue otra de mis torpezas.
¿Puede explicar esto último con más detalle? ¿Qué injurias lícitas formuló usted si no es indiscreción? El viejo truco prevaricador de la analogía. ¿Qué truco es ese?Empezaré explicando el truco de la analogía con el delito de coacciones, del que también fui condenado, porque es perfecto para este propósito. Si comparan las definiciones de coacción de un diccionario y del Código Penal comprobarán que son parecidas pero no idénticas. Sin violencia no hay delito de coacciones pero sí puede haber coacción sin más. El concepto de coacción es más amplio y engloba al de delito de coacciones. Por ello es posible coaccionar sin delinquir, basta para ello con no emplear violencia. De hecho sucede así cotidianamente. Antes puse como ejemplo de estas coacciones lícitas las que se ejerce entre sí trabajadores y empresarios, pero el número es infinito y seguro que a ustedes se les ocurre otras muchas. Los conceptos de coacción y de delito de coacción son análogos. Y precisamente por esta semejanza es posible hacer pasar una coacción lícita por una coacción ilícita, ya que a fin de cuentas ambas son coacciones. En esto consiste el truco de la analogía.Respecto al delito de injurias, si lo buscan en el Código Penal lo encontrarán junto con el de calumnias bajo el epígrafe "Delitos contra el honor". Es decir, de lo primero que nos informa la Ley, es de que las injurias que no atacan al honor son lícitas. De hecho la mayoría de injurias son lícitas porque no atacan al honor. Si tuvieran la desgracia de pelearse con alguien y a resultas llenarle de improperios, al menos se pueden consolar sabiendo que es muy poco probable que hayan perpetrado un delito. Y es de sentido común: no sería lógico que algo de tan poca trascendencia fuera delictivo. El auténtico delito de injurias es un asunto de gravedad. Si a la injuria de que se tratase le faltase uno sólo de los requisitos con que la Ley define el delito de injurias, no sería delictiva sino lícita. Mis injurias ni atacaban el honor ni reunían todos los requisitos del delito de injurias, por eso eran lícitas. Pero eran injurias y por eso era fácil hacerlas pasar por delitos de injurias.Todas las profesiones tienen sus trucos, los periodistas tienen los suyos y los juristas en general y los jueces en particular tienen los suyos y le puedo asegurar que los usan. Se suele decir que la estadística es el arte mentir con números. Pues si es fácil mentir con números, imagínense con palabras. Pues bien las palabras son las herramientas de juristas y jueces como de los periodistas y saben ponerlas al servicio de sus intereses.Pero percibo que lo que usted quisiera es que expusiese esas injurias aquí. No es necesario, se las pueden imaginar, me despaché a gusto y fui todo lo grosero que pude y supe. No pretendí una injuria o crítica inteligente como las de Quevedo sino lo más barriobajera posible. Nuestros jueces no merecen otra cosa.
Se ha comentado que usted amenazó a los jueces. ¿Por qué? ¿Qué amenazas formuló?Rotundamente: no amenacé a nadie. Las expresiones que los jueces hicieron pasar por amenazas no lo son realmente. Son injurias pseudoamenazantes. Si la decisión de injuriarlos, por más que lo merezcan, fue una enorme torpeza, la de emplear éstas fue el summum de la misma. Yo les serví en bandeja el arma de su crimen del que yo mismo iba a ser la víctima. Para que se entienda mejor lo que yo hice y lo que yo entendía que estaba haciendo, la mejor comparación es la de los insultos que el público suele proferir a los árbitros. Esto es lo que yo tenía en mente cuando escribía esas cartas y sé de lo que hablo, porque en mi juventud fui árbitro de fútbol de categoría regional durante tres temporadas. Entre las injurias que nos dedicaban habían expresiones del tipo: no vas a salir vivo de aquí, vas a morir, te queda muy poco, vas a salir caliente, etc, etc. Yo nunca me sentí amenazado por ellas, porque simplemente no son amenazas aunque superficialmente lo puedan parecer. Para que se entienda mejor pondré un ejemplo del que quizás se sientan protagonistas. ¿La expresión "me cago en Dios y en su puta madre", es una blasfemia?
No sé, quizá no lo sea, pero nosotros no nos sentimos protagonistas. En absoluto.De acuerdo, de acuerdo, pero creo que estarán conmigo en que el significado de esa frase, normalmente, no tiene nada que ver ni con Dios ni con la religión. Se trata de una frase hecha que emplea la palabra “Dios” como podía emplear cualquier otra que no tuviera nada que ver con lo religioso. En los códigos penales del anterior régimen existían (y parece que puede volver al código penal de Irlanda) el delito de blasfemia. Imaginen que unos jueces que tienen algo en contra de ustedes aprovecharan que han empleado esta frase para acusarles de blasfemia y se vieran ustedes en la tesitura de tener que explicar que la han empleado pero que en realidad no es una blasfemia. Si son capaces de imaginárselo, entonces entenderán el problema que afronto cuando tengo que explicar que empleé frases del tipo "te queda poco de vida" porque sabía que no eran amenazas. Sin embargo, la jurisprudencia deja bien claro lo que es y no es amenaza y las distingue de lo que se pueda parecer. Y por ello un jurista no debería confundirse.La razón de todas mis injurias, estas pseudoamenazantes y las otras, fue la rabia y la indignación por ser una víctima de la prevaricación judicial y la impunidad de los prevaricadores. Pero también, y esto es importante, el que mis injurias eran lícitas. De no ser así me hubiera desahogado de otro modo… o no me hubiera desahogado.
Usted finalmente fue encarcelado. ¿Dónde? ¿Cuánto tiempo? ¿Qué puede explicarnos de esa, digamos, experiencia?Desde 1998 he sido encarcelado varias veces, pero las primeras estancias fueron cortas, la más larga de doce días y la más corta de unas horas. El 9 de marzo de 2007 ingresé de nuevo y me pasé 826 días, hasta el 11 de junio de 2009. Los tres primeros meses los pasé en La Modelo de Barcelona y los dos años restantes en Brians2.La muy cuidada imagen que el Estado Español o cualquier otro Estado da de sí mismo es falsa, también por lo que respecta al tema de la cárcel. Por más seda con que la vistan, cárcel se queda. No es más que un establo de ganado humano al que van a parar los que de alguna manera se oponen al Estado real o supuestamente para doblegarlos y disuadir al resto de la población.Evidentemente el tema de la cárcel da para mucho más de lo que se puede contar en la respuesta a una pregunta de una entrevista, pero mi experiencia no hace más que confirmar lo que más o menos todos ya saben.
¿Por qué ha estudiado usted Derecho durante estos últimos años? ¿Por rabia? ¿Por indignación ante lo sucedido? ¿Para vengarse, si me permite la expresión? Creo que finalizó sus estudios en 2006 y que en 2007 se colegió para ejercer la abogacía e iniciar esa actividad.En mí hay mucha rabia e indignación y no me importaría usar la palabra “venganza” si no fuera por el sentido peyorativo que se le da. No es extraño que la víctima de un delito desee el castigo del culpable. Yo no soy una excepción. Y eso, se mire como se mire, es ánimo de venganza.Pero eso no es todo ni es lo más importante. El Estado delinque y prevarica sistemáticamente por medio de jueces y otros esbirros y no hay quien les acuse ante los tribunales por sus crímenes. Eso es algo que debería hacerse. Preferiría no tener que hacerlo yo, pero como no hay otros que se animen, yo daré el paso. No quiero que esto se quede en un mero asunto personal. Yo soy una víctima más entre una inmensidad, es un problema colectivo. Desde la primera prevaricación de que fui víctima me vino a la cabeza la idea de hacerme abogado para la luchar contra la prevaricación en general, no sólo contra las que yo había sufrido. También me rondaba la cabeza la comparación con Simón Wiesenthal, la idea de ser para los prevaricadores españoles lo que él fue para los nazis. Sin embargo, no me decidí a dar el primer paso para ello hasta el año 2002. Entonces inicié los estudios de Derecho que finalicé en el 2006. A principios del 2007 me colegié como abogado y me disponía a comenzar esta labor cuando hube de ingresar en la cárcel. Esto fue lo que más rabia me dio de estar encarcelado, el tener que postergar el planteamiento de mis acusaciones.
Se dispone usted a interponer un total de doce querellas por delitos de prevaricación judicial perpetrados por jueces de Barcelona. ¿Doce querellas? ¿No son muchas querellas? ¿Cuáles son las razones? ¿Por qué habla usted de prevaricación judicial?He sufrido doce procesos penales, en once fui condenado y en uno absuelto por no considerarse mis actos delictivos, de ahí que sean doce las querellas por prevaricación que me dispongo a interponer. Para un abogado que pretende dedicarse a luchar contra la prevaricación doce querellas son pocas. Como ya he dicho, la prevaricación es algo habitual. Lo que deseo es que haya suficientes víctimas que se atrevan a dar el paso de acusar y que por lo menos tengan un abogado dispuesto a defenderles; es decir, que el planteamiento de querellas por prevaricación se convierta en algo tan cotidiano como lo es la propia prevaricación.Como ya he dicho en mi caso hay prevaricación porque los actos de los que yo fui autor no son delictivos y esto era conocido. Entre todos los condenados por el Orden Penal de la Administración de Justicia hay una importante minoría que son inocentes y que además no son delincuentes. Estas condenas son prevaricadoras porque aplicando la Ley es imposible este resultado. Hay otro porcentaje de delincuentes que sin embargo están cumpliendo condena por delitos de los que no son autores, es común que a los delincuentes habituales les endosen cualquier crimen. Sus sentencias también son prevaricadoras e injustas. Hay un grupo de delincuentes que cumplen condena por delitos de los que efectivamente son autores pero su autoría no está probada; simplemente los jueces creían en su autoría y han acertado. Esto también es prevaricar. Estos jueces que juegan a acertar las autorías de los delitos son los causantes de los garrafales errores judiciales que de vez en cuando salen a la luz en los medios de comunicación y de los muchos más que nunca se descubrirán. Finalmente hay un grupo de delincuentes condenados por delitos de los que son autores probados, pero que han sufrido un proceso en que no se ha respetado la Ley. Sus condenas también son prevaricadoras e injustas. Yo me pregunto si habrá en este país alguna condena penal a la que no pueda ponérsele ni un sólo pero, y tengo muy serias dudas de que así sea.
Déjenme hacerle dos consideraciones sobre esto que usted señala. Si la cosa fuera tan básica, tan elemental, ¿no habría habido antes gentes que se rebelasen contra tamaña injusticia? No parece de recibo que toda la ciudadanía tenga, tengamos, una actitud tan servil. ¿No le parece? ¿No se precipita usted un poco en sus conclusiones?¿Quién le ha dicho que lo básico y elemental es fácil de percibir? ¿Quién le ha dicho que la gente se rebela siempre contra las grandes injusticias? Para usted y para mí, la explotación es un concepto prácticamente obvio. Pero aún hoy un gran porcentaje de personas, que yo considero mayoritario, no tiene ni idea de lo que es. Fue necesario el esfuerzo intelectual de un genio para sacar a la luz algo tan básico y elemental como el concepto de explotación. Sin él ni usted ni yo sabríamos que es eso.Desde que la humanidad entró en su fase histórica civilizándose, creo que eso pasó hace unos cinco mil años, vive en el imperio de la injusticia. Es verdad que desde entonces ha habido rebeliones, insurrecciones, alzamientos, sediciones, motines e incluso revoluciones, pero la mayor parte del tiempo las víctimas de esa injusticia por uno u otro motivo ha tragado con ellas. ¿Se rebeló la ciudadanía contra el franquismo? Y la injusticia de ese régimen era más perceptible que la del actual porque estaba mucho menos disimulada.¿Por qué habría de haberme precipitado? Si he sido condenado por individuos con conocimientos jurídicos por acciones de la que es conocida su licitud con violación además de las normas procesales, si compruebo que esto mismo le sucede a otros muchos cotidianamente, ¿a qué conclusión debería llegar? ¿A la de que los jueces en el fondo son buenos chicos que a veces se equivocan porque esto del Derecho es muy complicado? Si se equivocara alguno de vez en cuando no podría descartarlo. ¿Pero todos y continuamente? Es imposible. ¿Los jueces no saben acaso discernir lo ilegal de lo legal o de lo que meramente se parece a lo ilegal? Entonces como podría exigirse que supieran discernirlo los ciudadanos que han de acatar la Ley que en su gran mayoría no son juristas. Las prohibiciones penales han de ser lo suficientes claras para que las entiendan gentes de cualquier nivel intelectual pues son para todos y normalmente lo son. Que un gran número de jueces se equivoque y den por ilícito lo que es legal es en la práctica imposible.
La segunda consideración: ¿no se mueve usted a una encrucijada sin salida favorable? Si usted piensa lo que piensa del derecho penal de nuestro país y de los jueces (usted ha dicho que “la actividad normal y sistemática de los jueces del orden penal es una actividad prevaricadora al servicio de la clase dominante”), ¿cómo pretende que esa misma institución resuelva favorablemente las querellas que piensa presentar? Como se suele decir, me agrada que me haga esta pregunta, pero en este caso es cierto, porque ha puesto usted el dedo en la llaga. No espero que resuelva a mi favor, eso sería como si un judío presentase ante un tribunal nazi una demanda contra un funcionario nazi por cualquier abuso del que le hubiera hecho víctima y esperase que fallasen a su favor. A lo máximo a que aspiro es a poner de manifiesto la siguiente contradicción: se asume que el Estado es el garante de la justicia, de hecho Locke justificaba la existencia del Estado entre otras cosas porque impartía justicia, pero ¿cómo puede garantizar justicia siendo parte si es condición de todo juez la imparcialidad? De ninguna manera, simplemente ni puede ni lo pretende, lo que realmente busca es ser juez y parte para resolver a favor de sus intereses. Dado que con mis querellas al acusar a estos jueces estoy acusando al Estado al que sirven, el juez no debería ser el propio Estado porque es parte. Pero, ¿creen que el Estado admitiría que juzgasen a sus jueces otro que no fuera el mismo, alguien imparcial, el pueblo por ejemplo? ¿Aceptarían ser juzgados por un tribunal surgido del pueblo sin contaminación estatal?¿Qué conseguiré si logró ponerlo de manifiesto? No lo sé, quizás nada, pero me gustaría que no fuera en vano, que al menos sirviera para abrirle los ojos a alguien.
Vuelvo sobre algo de lo que ya hemos hablado. Usted también ha señalado, hablando de su caso, que esto le sucede a la mayoría de víctimas del Orden Penal de la Administración de Justicia, que actúa, en su opinión, “como una auténtica Inquisición y las prevaricaciones y abusos de toda clase son la moneda corriente”. ¿Auténtica inquisición dice usted? Si fuera así, ¿por qué se acepta todo ello con naturalidad? ¿Por simple resignación?La Administración de Justicia es una de las instituciones peor valoradas por la sociedad española, si no la peor. Sin embargo, la sociedad no es plenamente consciente del carácter y amplitud de la corrupción judicial. Del porqué de esta falta de conciencia saben ustedes más que yo. Creo que un filósofo muy apreciado por ustedes y también por mí, dijo una frase que lamento sinceramente no poder reproducir textualmente pero que venía a ser algo así como "quien controla los medios de producción material de la vida, controla los medios de producción de la conciencia".Aunque por lo anterior, el nombre de Inquisición cueste de aceptar, le aseguro que es el que mejor define a nuestro sistema penal. Yo no lo empleo como hipérbole sino como descripción.
Vuelvo a insistir. ¿Qué esperar conseguir con todo ello? ¿Protestar? ¿Llamar la atención? ¿Conseguir que la justicia rectifique sus actuaciones?Yo me he puesto una meta muy alta que no espero alcanzar, la uso como faro. Pero sí me gustaría que la alcanzasen los que vengan detrás, y es, que cualquier juez, funcionario o cargo del Estado que prevarique o delinca de otro modo, sepa que la probabilidad de penar por ello no es despreciable, como hoy lo sabe cualquier ladronzuelo. Para esto tendrán que haber ido a parar a la cárcel más de un juez y más de dos.Lo que sí me gustaría alcanzar es que la sociedad tome mayor consciencia sobre lo que representa la Administración de Justicia y en general el Estado. Cuando estudié Derecho en la asignatura de Filosofía del Derecho trataron de enseñarnos algo que para ustedes y para mí es obvio, que un Estado es una mafia, no una mafia cualquiera sino la mafia triunfante, la que se ha impuesto en un territorio. La mayoría de alumnos se rebelaban y se negaban a admitir esta verdad que está ante nuestros ojos para cualquiera que quiera verla. Esto hay que cambiarlo, siendo profesor de Filosofía del Derecho, siendo periodista o siendo abogado.No sé hasta dónde llegaré. No descarto quedar neutralizado a las primeras de cambio. Porque yo no soy un David que se enfrenta a Goliat, sino una hormiguita que se enfrenta a un elefante y no tengo ninguna arma secreta como tenía David. Tampoco descarto que lo único que consiga sea salir aún más malparado. O que no se me haga ningún caso esperando que me aburra. Ya se verá lo que tenga que ser.
¿Cree usted que la ciudadanía está un poco desarmada ante las actuaciones de las grandes corporaciones, sean de éste o de otro ámbito?De nuevo tengo que decir que de esto saben ustedes más que yo. Vivimos en una sociedad en la que la mayoría está sometida a una exigua minoría, pero parece que está muy bien montada para este fin, porque de momento no se ha conseguido cambiar. A mí sólo se me ocurre decir que hay personas que hemos llegado al punto de no poder aceptar que esto sea así. Es más fácil que suceda en Latinoamérica por ejemplo, donde el nivel de injusticias y de conciencia es mayor, pero aquí también es posible.
¿Quiere añadir algo más?Recordar algo que dijo Schopenhauer: toda verdad pasa por tres fases: en la primera es ridiculizada, en la segunda recibe una violenta oposición y, finalmente, es aceptada como evidente.

lunes, 11 de enero de 2010

JUSTICIA ARGENTINA...¡MOVETE, CHIKITA, MOVETE"




En Argentina, este afiche serìa objeto de censura por parte de ciertas Aurotidades pacatas del Colegio de Abogados de San Isidro


Para ciertos Jueces y Magistrados, y para el Colegio de Abogados de San Isidro, habitantes de una comarca medieval y semi imperial, y que parecieran que estuvieran "dormidos", va esta canciòn que tan bien describe la impaciencia de los Argentinos con relaciòn a cierta (In) Justicia indiferente, presa de ciertos intereses, lenta, burocrática, que mira con un solo ojo, que cajonea expedientes, y un larguísimo etc.-

Para los Jueces y la Justicia dormida, para la "....Justicia prostituìda por el poder polìtico de turno....", va esta canciòn y un poema de la Sra. Marìa Elena Walsh, titulado "Oraciòn a la Justicia"
























"MOVETE, CHIKITA, MOVETE"
Grupo "Safari"


Señora de ojos vendados
que estás en los tribunales
sin ver a los abogados,
baja de tus pedestales.
Quítate la venda y mira
cuánta mentira.

Actualiza la balanza
y arremete con la espada,
que sin tus buenos oficios
no somos nada.

Lávanos de sangre y tinta,
resucita al inocente
y haz que los muertos entierren
el expediente.

Espanta a las aves negras,
aniquila a los gusanos
y que a tus plantas los hombres
se den la mano.

Ilumina al juez dormido,
apacigua toda guerra
y hazte reina para siempre
de nuestra tierra.

Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora.

lunes, 4 de enero de 2010

DR. GARRIDO (EX JEFE OFICINA ANTICORRUPCION): REPORTAJE DE LANATA

Entrevista de Jorge Lanata a Manuel Garrido, Ex Fiscal Anticorrupción, sobre la Justicia en Argentina






DR. RECONDO: ENTREVISTA

Entrevista al Juez Ricardo Recondo, titular de la Asociación de Magistrados, sobre el proyecto legislativo que propone modificar la forma en que se eligen los jueces. La oposición considera que se manipula políticamente a la justicia. Entrevistado por el periodista Gustavo Mura, de Blogs de Noticias.








lunes, 23 de noviembre de 2009

LA CORRUPCION MATO UN PAPA - CRONICA DE UN CRIMEN ANUNCIADO


Cuando al Poder mafioso se le opone un obstàculo en su sendero de crimen, impunidad y violencia, reacciona.-
Juan Pablo I habìa empezado a pasar el rastrillo en el basural del Vaticano, y no le permitieron seguir hacièndolo.-
Mi homenaje a un hombre ìntegro, valiente y honesto.-
ROBERTO TERRILE






















LOS SEIS PRINCIPALES SOSPECHOSOS DEL ASESINATO DEL SANTO PADRE



Paul Casimir Marcinkus (alias: el Gorila)
Nació el 15 de enero de 1922 en Cicerón, Illinois, y se ordenó sacerdote en 1947. Recibió el Doctorado en derecho canónico en la Universidad Gregoriana, Roma y fue puesto en la sección inglesa de la oficina del Ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano, Roma.
Después de los viajes de deber en Canadá y Bolivia, en 1959 fue designado en el departamento del Ministro de Asuntos Exteriores, Roma.
En 1964 fue el guardaespaldas del Papa Pablo VI, adquiriendo el apodo, "el Gorila". Después de acompañar al Papa por varios viajes se había convertido también en su traductor personal y consejero de seguridad. Marcinkus se hizo amigo personal del secretario del Papa, el Padre Pasquale Macchi.
Varios años más tarde, fue nombrado obispo por el Papa Pablo VI , e inmediatamente fue nombrado secretario del Banco del Vaticano. ¡Marcinkus no tenía ninguna experiencia bancaria anterior! Pp. 102-105.
En 1973 fue investigado por el F.B.I. por su participación directa en el lavado de dinero de la mafia por el Banco del Vaticano.
El 28 de septiembre de 1978, Marcinkus encontró que debía ser substituido como jefe del Banco del Vaticano por Msgr. Abbo, el 29 de septiembre.
El 29 de septiembre, a las 6:45 de la mañana. Marcinkus en el patio cercano al Banco del Vaticano dijo que había encontrado al Papa Jean Pablo muerto. La residencia de Marcinkus no era dentro de Vaticano; esto es a 20 minutos de allí. No conocían que él fuera un madrugador. Su presencia en el Vaticano a aquella hora nunca ha sido explicada.
El 28 de septiembre de 1981, el Papa Juan Pablo II promovió a Marcinkus a arzobispo y pro presidente de la Comisión Pontifical del Estado de la Ciudad de Vaticano (un cargo de gobernador virtual). Él conservó su puesto como el jefe del Banco del Vaticano.
A pesar del motivo y el acceso, Yallop no coloca a Marcinkus en lo alto de la lista de sospechosos.



Michele Sindona (alias: el Tiburón)



Nació el 8 de mayo de 1920 en Sicilia, donde recibió un grado de ley en la Universidad Messina. Durante WWII, compró alimento en el mercado negro de Palermo y lo pasó de contrabando (con la ayuda de la Mafia) a Messina.
En 1946 se fue de Sicilia a Milán con las cartas de introducción del arzobispo de Messina. En Milán, trabajó para una firma consultora de negocios y contabilidad; su especialidad fue trabajar por las leyes fiscales complejas de Italia. Tenía clientes de la Mafia y había sido confiado como un siciliano. Según Yallop, Sindona era, él mismo, un miembro de la Mafia. P.308.
En 1957, la familia Gambino se acercó a Sindona y sus primos sicilianos, los Inzerillos, para lavar el dinero que ellos comenzaban a hacer con la heroína. Poco después de esta reunión, Sindona compró su primer banco. Por los años 1960, Sindona siguió comprando bancos en grandes cantidades, para lavar el dinero para la Mafia, y falsificar eslabones financieros con el Vaticano. Pp. 106-113.
Escogido por el Papa Pablo VI para actuar como consejero financiero del Vaticano y mover algo el dinero del Vaticano hacia fuera de Italia (para impuestos y relaciones públicas). En 1973, el primer ministro Andreotti aclamó Sindona como "el salvador de la lira" y el embajador estadounidense lo llamó "el Hombre del Año. "
En 1974, el castillo de naipes de Sindona comenzó a deshacerse por fracasos bancarios en Europa y EE UU (Banco Nacional Franklin de Nueva York por ser el más espectacular), y pérdidas masivas para el Banco del Vaticano. Una orden de detención es emitida para Sindona, pero, advertido por sus amigos, él escapó a Ginebra (donde se hizo ciudadano suizo). Pp. 134-140.
En 1974, Sindona fue arrestado en EE UU donde comenzó una larga batalla por su extradición. Él conservó a Juan Mitchell (famoso por el Watergate) como abogado para representarlo, y fue declarado culpable en ausencia por malversar fondos sobre 23 cuentas. Un tribunal de Milán lo condenó a años 3-1/2 de prisión.
Sindona no respeta un contrato en vida del Ayudante del Fiscal público estadounidense, John Kenney, el principal acusador de su extradición (nunca realizada), así como de los empleados anteriores quienes sabían demasiado (los contratos que habían sido realizados).


El 11 de julio de 1979, Giorgio Ambrosoh, un abogado que había investigado a Sindona y había acumulando evidencia contra él durante 5 años fue asesinado. Dentro de los 10 días, los otros dos hombres que se asociaron estrechamente con la investigación también fueron matados a tiros.
En agosto de 1979, Sindona arregló un falso secuestro . Volvió a Nueva York el 16 de octubre. El objetivo evidente de este acontecimiento organizado era la transferencia de sumas de dinero para "el rescate". La Mafia, incluyendo a la familia Gambino, fue implicada. Pp.282-283.
En febrero de 1980, finalmente Sindona fue a juicio sobre los cargos que contenían el derrumbamiento del Banco Nacional Franklin. El 27 de marzo, Sindona fue declarado culpable sobre 65 cuentas, incluyendo fraude, conspiración, perjurio, extractos de cuentas falsos, y malversaciones de fondos bancarios. Mientras se esperaba la condena, él intentó suicidarse acuchillando sus muñecas y tomando una dosis de digitalis. Sin embargo, se recuperó, y el 13 de junio de 1980 fue condenado a 25 años de prisión y una multa de $200,000. Le dieron 2-1/2 años adicionales por arreglar su propio secuestro.
En enero de 1982, una acusación fue emitida en Palermo, Sicilia, en donde Sindona y los 65 miembros de las familias Gambino, Inzerillo, y Spatola fueron acusados de controlar $600 millones al año por el comercio de heroína entre Sicilia y EE UU.
En vista de todo, él estuvo de pie para perder, y su indiferencia hacia la vida humana quedó demostrada. Sindona está muy alto en la lista de sospechosos por el asesinato de Yallop.






Licio Gelli


Nació el 21 de abril de 1919 en Pistoia, Italia, y no tuvo ninguna educación formal más allá de la media de los adolescentes. No era Católico.
Luchó en el ejército de Franco contra los Comunistas en España, y tenía un odio de toda la vida hacia los Comunistas.
Era un Oberleutnant en las SS en Italia y trabajó para los Nazis como "un oficial de enlace" durante WWII. Jugó de ambos lados de la cerca, ayudando a veces a los partidarios.
Gelli alquilado de a alguien quien podría permitírselo. Después de la guerra, ayudó a los Nazis a que escaparan a Sudamérica. Sus honorarios eran 40 % de su dinero. Desarrolló contactos importantes en Sudamérica y se hizo amigo cercano de Juan Peron. El Jefe Klaus Barbie, ex Gestapo, quien se instaló en Bolivia, y Geffi se hicieron socios en el negocio. Espiando para los comunistas, asistió a funcionarios del Vaticano y la inteligencia estadounidense. La parte de sus honorarios de espiar para Italia era el cierre del archivo que el servicio secreto tenía sobre él. Su especialidad era la información: expedientes secretos sobre banqueros, políticos, etc.
En 1963, se unió a la logia Masónica, y pronto formó otra logia secreta "Raggruppamento Gelli - P2. " El "P" significó la Propaganda, una logia histórica del siglo 19. Primero introdujo a los miembros jubilados mayores de las fuerzas armadas, luego cabezas de servicio activas. Su red eventualmente cubrió la estructura de poder entera de Italia; su objetivo: el control de la derecha. P2 debía funcionar como un estado dentro de un estado. Si los Comunistas habían sido elegidos para impulsar, debía ser un golpe. Tenía el apoyo activo y el estímulo de la Agencia Central de Información. El puño de miembros influyentes era un secreto que sólo sabía Gelli. Dos de los miembros en P2 eran Michele Sindona y Roberto Calvi.
Por su amigo, Umberto Ortolani, ganó la afiliación con los Caballeros de Malta y el Sepulcro Santo.
En los comienzos de 1979, Mino Pecorelli, un periodista (y disgustado miembro del P2 quien antes había publicado la lista de Francmasones) comenzó a chantajear a Geffi sobre un robo de $2.5 mil millones de réditos del aceite del gobierno italiano y comenzó a publicar pequeños tramos de información, incluyendo la información sobre los Francmasones. El 20 de marzo de 1979, Pecorelli fue matado a tiros, el Estilo mafia.
En 1981, una incursión en la casa de Gelli (en busca de la evidencia de su participación con Sindona) ganó una lista de 962 miembros del P2. El escándalo consiguiente derribó al gobierno italiano. En 2 meses, Gelli fue detenido, enjuiciado, y condenado a 4 años en la prisión y una multa de 16 mil millones de liras. Sin embargo, sus abogados elevaron una petición y él quedó libre bajo fianza, y otra vez en el negocio bancario.
En 1981, Gelli vivió en Montevideo, Uruguay y, al parecer, obteniendo grandes sumas del dinero de Calvi. La esposa de Calvi declaró que Gelli no se identificaba por su nombre, pero que se llamaba asimismo por su sobrenombre especial “Luciani” (el apellido del Papa Juan Pablo I) .
En 1982, Gelli devuelto a Europa desde Sudamérica para obtener misiles Exocet en el mercado negro para Argentina en su Guerra de las Islas Malvinas con Gran Bretaña. Más tarde entró en Suiza con un pasaporte falso y fue detenido intentando una transferencia de $55 millones en su cuenta en Uruguay, pero en 1983 se escapó de la prisión suiza, y en 1984, vivía en un rancho, a pocas millas de Montevideo, Uruguay.
Gelli es colocado por Yallop en los primeros lugares de la lista de sospechosos de posibles asesinos. Por la proximidad en Sudamérica a Ortolani y Calvi en las semanas justo antes de la muerte del papa.





Umberto Ortolani


Durante WWII era el jefe de las 2 unidades del servicio de inteligencia militar en Italia. Especialidad: contraespionaje. Era abogado, un alto funcionario en el P2 y un Católico con muchos amigos influyentes del Vaticano. Recibió un secreto que terminó en la elección de Montini como el Papa Pablo VI. Ahora es ciudadano de Brasil. Es colocado por Yallop alto en la lista de sospechoso. Él había estado en proximidad en Sudamérica a Gelli y Calvi durante las semanas antes del asesinato. Tenían acceso a cada parte de la Ciudad de Vaticano y tenían muchos amigos allí.



Roberto Calvi (alias: " Il Cavaliere " - el caballero)




Nació el 13 de abril de 1920 en Milán, Italia y se educó en la Universidad Bocconi. Luchó por Mussolini y entró teniendo una cuenta después de la guerra. En 1947 fue a trabajar para el Banco Ambrosiano en Milán (el bancodel Arzobispo Montini), y en 1963 fue promovido a Gerente Central del Banco Ambrosiano.
Calvi y Sindona eran amigos. Sindona le presentó a Calvi al Obispo Marcinkus en 1971. Como Sindona, Calvi lavó el dinero de la Mafia y compró bancos en grandes cantidades . Una de las ramas de Banco Ambrosiano en Nassau lo tiene a Marcinkus en su Junta Directiva. El Banco Ambrosiano y el Banco de Vaticano han sido entrelazados, permitiendo operaciones ilegales conjuntas. Calvi era el General de Oficial pagador de P2.
En 1977, con Sindona en el exilio y la lucha contra la extradición de EE UU, comenzó a chantajear a Calvi para tomar un interés más activo a su actividad. Comenzó un lavado muy público de la actividad sucia de Calvi, que condujo a una investigación oficial de Calvi.
En 1978, pasando las vacaciones y scoping de ocasiones anticipadas de negocio en Sudamérica, Calvi se enteró de la muerte del Papa Pablo VI. Consciente de que el nuevo papa todavía estaría enfadado sobre el papel de Calvi en la entrada en funciones en 1972 del Banco Cattolica del Veneto, Calvi comprendió que estaba en una posición precaria. Como las noticias del Banco del Vaticano, las investigaciones lo alcanzaron, él estaba convencido de que el nuevo papa estaría con él. Durante este tiempo, se movió en los alrededores - Uruguay, Perú, y Argentina, Gelli y Ortolani estaban también cerca en Sudamérica. El autor afirma que Calvi habló de la realidad nueva con el Papa Juan Pablo I con Gelli, quien le tranquilizó diciéndole que el problema sería resuelto. Pp. 178-79.
El 29 de enero de 1979, el Juez Alessandrini, quien investigaba el caso de Banco Ambrosiano, fue asesinado, y el 27 de abril de 1982, fue ordenado el asesinato de Roberto Rosone, el gerente general del Banco Ambrosiano quien intentaba limpiarlo. La tentativa fracasó; Rosone sólo fue herido en las piernas. Se cree que Calvi ordenó el golpe.
El 9 de junio de 1982, el autor entrevistó a Calvi por teléfono. Calvi se puso muy inquieto cuando se enteró que el tema central era el Papa Juan Pablo I. El 17 de junio, el cuerpo de Roberto Calvi fue encontrado colgando del Puente de Blackfriars en Londres, (en lo que ha sido llamado "un suicidio acrobático"). En esos días una pérdida de $1.3 mil millones fue descubierta en el Banco Ambrosiano de Milán.
Él es colocado muy alto en la lista de sospechosos de asesinato por Yallop. Nótese la proximidad en Sudamérica a Gelli y Ortolani justo antes de la muerte del papa.








Juan Patrick Cody
En 1965 era cardenal de Chicago, Illinois. Según Fr. Andrés Greeley (y otros), Cody era un administrador muy difícil y exigente.
En 1970, Cody invirtió ilegalmente $2 millones en acciones Penn Central. Unos días más tarde la empresa quebró. Cody, de modo similar, había abandonado sus puestos anteriores, la diócesis de Nueva Orleans y Ciudad de Kansas, con deudas.
Él guardó expedientes sobre sacerdotes y monjas sospechadas de deslealtad y sacerdotes sumariamente despedidos. Cerraron muchas escuelas, el dinero canalizado a una amiga (mujer) y en varios otros caminos se hicieron tan impopular con el clero que ellos formaron una especie de sindicato, la Asociación de Sacerdotes de Chicago. Roma ha sido presentada una solicitud repetidamente con sus quejas y preocupaciones(interéses) - en vano.
Cody había pasado tiempo en Roma, trabajando al principio en el Colegio Norteamericano y posteriormente en la Secretaría de Estado, y se había congraciado con Pío XII y el futuro Pablo VI.
Al principio de los años 1970, la mayor parte de las inversiones del Banco del Vaticano en la bolsa estadounidense habían sido canalizadas por el Banco Illinois Continental, en Chicago. Cody y Marcinkus eran amigos y trabajaron estrechamente juntos sobre muchas de las transacciones bancarias. Cody canalizó mucho dinero de Chicago a Roma, algo usado en Polonia. Esto ha sido muy apreciado por Wojtyla, el pronto futuro papa polaco, Juan Pablo II.
Hacia 1976, los problemas con Cody eran tan conocidos que el Papa Pablo VI le ofreció un puesto en la curia romana. Cody lo rechazó.
En julio de 1978 (semanas antes de la muerte del Papa Pablo VI) Cody aceptó un coadjutor (un obispo, quien en realidad controlaría la diócesis); A Cody le permitirían quedarse como la cabeza titular. Él, con ira, lo rechazó.
Cuando Juan Pablo se hizo Papa, Cody comprendió que este papa podría insistir en su alejamiento, donde su precursor tenía cabida. Esta era, de hecho, la intención del papa Juan Pablo I.
El Papa Juan Pablo II le permitió al Cardenal Cody quedarse en Chicago hasta su muerte.
Enero de 1981. Un Jurado Federal sirvió a Cody con unas citaciones, exigiendo ver sus registros financieros. Él rechazó el pedido. En septiembre, cuando todavía no había cooperado, el Chicago Sun Times publico una historia que perfila una gran colección de crímenes serios que supuestamente el cometió.
Abril de 1982. Cody murió, y con él, la investigación sobre sus crimenes.
Cody no está alto en la lista de sospechosos del asesinato del Papa.

Jean Villot



Era el Ministro de Asuntos Exteriores al Papa Pablo VI y el Secretario intermedio del Papa Juan Pablo I, pero podia ser considerado un substito. Después de la muerte del papa Juan Pablo I, Villot asumió el papel de chambelán, prácticamente actuando como el jefe de la Iglesia.
Inmediatamente después de la muerte del Juan Pablo, Villot quitó del dormitorio del papa su botella de medicina, papeles que él sostenía en sus manos, cristales y zapatillas. Estos artículos nunca han sido vistos otra vez.
Villot tomó el control total de los acontecimientos inmediatamente después de la muerte del Papa. Él efectuó declaraciones falsas a la prensa. Dos de las decisiones más importantes eran: no se debía hacer ninguna autopsia y el conclave para elegir al Papa siguiente ocurriría lo antes posible: el 14 de octubre (a dos semanas de la muerte del papa Juan Pablo I). Este apresurado conclave desvió la atención de la muerte inoportuna y sospechosa de Papa Juan Pablo I hacia el entusiasmo y el suspenso de quien sería el próximo papa.
En marzo de 1979. Villot murió. A pesar de su comportamiento sospechoso después de la muerte del Papa Juan Pablo I, Villot no lo coloca alto en la lista de sospechosos de asesinato - aunque él fuera muy posiblemente un cómplice en el encubrimiento. P.256




¿QUIÉN MATÓ AL PAPA?
Hoy está comprobado que Juan Pablo I estaba bien de salud. Lo confirma su médico personal, el doctor Da Ros: "El Papa no ha pasado nunca 24 horas en cama, ni una mañana o una tarde en cama, no ha tenido nunca un dolor de cabeza o una fiebre que le obligase a guardar cama. Gozaba de una buena salud; ningún problema de dieta, comía todo cuanto le ponían delante, no conocía problemas de diabetes o de colesterol; tenía sólo la tensión un poco baja".
Tener la tensión un poco baja es, para muchos médicos, "un seguro de vida".
También se sabe que Juan Pablo I no murió de infarto, porque "no hubo lucha con la muerte". Con el tiempo el propio Vaticano ha reconocido que el primero en encontrarlo no fue monseñor Magee, su secretario, sino sor Vincenza, la monja que lo cuidaba.
Según el relato de esta hermana, "el Papa estaba sentado en la cama, con las gafas puestas y unas hojas de papel en las manos. Tenía la cabeza ladeada hacia la derecha y una pierna estirada sobre la cama. Iniciaba una leve sonrisa".
¿Qué tenía en las manos? "Evidentemente no tenía el Kempis, como dijo el Vaticano, un libro demasiado grueso para ser sostenido entre los dedos. Los apuntes que tenía eran unas notas sobre la conversación de dos horas que el Papa había tenido con el secretario de Estado, cardenal Villot, la tarde anterior", dice López Sáez.
En ella, el Papa le había adelantado a su número dos los importantes cambios que pensaba hacer en la Curia. Y ése fue el detonante de su muerte.
¿Cuál fue el arma del crimen? "A pesar de que el Vaticano lo niega, a Juan Pablo I se le hizo la autopsia y por ella se supo que había muerto por la ingestión de una dosis fortísima de un vasodilatador. Se trata de una medicina absolutamente contraindicada para quien tiene la tensión baja, como tenía el Papa. Eso encaja con la forma en la que se encontró el cadáver: No hubo lucha con la muerte, como corresponde a una provocada por sustancia depresora y acaecida en profundo sueño", explica don Jesús.
La medicación, que no le fue recetada por su médico personal, como él mismo reconoce, se le obligó a tomar o se le inyectó. La mística Erika, en un libro del famoso teólogo y después cardenal Urs von Balthasar, asegura haber tenido una revelación en la que vio a alguien que le inyectaba la medicina al Papa. Y Juan Pablo II le concede la birreta a Von Balthasar sabiendo que, además, la propia Erika dice en el libro que "el Santo Padre lo sabe y lo cree" [que su antecesor fue asesinado].
Por su parte, el ex embajador francés, Roger Peyrefitte, autor de La sotana roja, asegura que al Papa le puso la inyección letal el mafioso Brucciato −después murió en un atentado contra Roberto Rossone, vicepresidente del Banco Ambrosiano− acompañado de dos monseñores de la Curia.
Según López Sáez, "nadie sabe exactamente quién mató al Papa. Todo apunta a la Logia masónica P2. No se puede responsabilizar a una persona en concreto, aunque hay quien señala al entonces presidente del IOR (Banco del Vaticano), monseñor Marcinckus, y al entonces Secretario de Estado, el francés cardenal Villot".
En cualquier caso se trata, según López, "de una muerte provocada en el momento oportuno". ¿Por qué? Los folios que tiene en la mano el Papa muerto contenían el nuevo organigrama de la Curia y de la Iglesia italiana: dimisión de Villot y del arzobispo de Milán, monseñor Colombo; traslado a Milán de Casaroli; Benelli, nuevo Secretario de Estado; Poletti, vicario de Roma, a Florencia, y Felici, nuevo vicario de Roma".
Juan Pablo I, horas antes había presentado el organigrama a Villot y éste le dijo: "Usted es libre para decidir y yo obedeceré. Pero sepa que estos cambios supondrían una traición a la herencia recibida de Pablo VI".Y Juan Pablo I le replicó: "Ningún Papa gobierna a perpetuidad".
Está comprobado que el Luciani era un Papa que "estaba en el camino de la profecía". Es decir, "un Papa que no quiere ser jefe de Estado, que no quiere escoltas ni soldados, que quiere una renovación profunda de la Iglesia y, además, gobernar con los obispos. Un Papa de los pobres que quiere promover en el Vaticano un gran instituto de caridad, para hospedar a los sin techo de Roma", cuenta el padre López Sáez.
En definitiva, al Papa le matan porque quiere revisar la estructura de la Curia, publicar varias encíclicas (sobre la colegialidad o la mujer en la Iglesia), destituir al presidente del IOR, reformar el banco vaticano y enfrentarse abiertamente con la masonería y con la mafia que campean por sus fueros en la Curia romana.
Según López Sáez, "lo determinante fue el asunto del IOR, porque la Curia intenta evitar la quiebra del Ambrosiano y la decisión del Papa la iba a precipitar. Ellos querían un Papa que evitase esa quiebra".
Pero, aunque quitaron de en medio a Juan Pablo I, su sucesor, Juan Pablo II, no pudo evitar la quiebra del Ambrosiano y, además, destituyó a su presidente, monseñor Marcinckus.
"La diferencia es que Juan Pablo I quiere echar a los mercaderes del templo, mientras Juan Pablo II expulsa a unos (masonería) para echarse en brazos del Opus Dei. La Obra fue la institución que salió ganadora y a la que el pontificado del Papa Wojtyla le resultó más rentable: una prelatura personal, un santo y el control del poder en Roma".
En cualquier caso, el Papa Luciani sabe que va a enfrentarse con poderosos enemigos. En varias ocasiones asegura, según el padre Sáez, que su pontificado será corto y que ya sabe el nombre de su sucesor.
Unas veces, le llama "el extranjero" y otras, "el que estaba sentado frente a mí en el cónclave", es decir, Wojtyla.
¿Por qué sabía Juan Pablo I ya antes de morir y antes de celebrarse el cónclave el nombre de su sucesor? "Porque Juan Pablo II era el candidato del cardenal Villot y de la Curia, deseosa de volver a controlar el poder. No en vano los curiales decían: 'Hemos perdido tres cónclaves (el de Juan XXIII, el de Pablo VI y el de Juan Pablo I), pero no el cuarto' ".
El padre López Sáez cree, al igual que la mística Erika, que "el Papa sabe". Más aún, cree que su última obra poética, Tríptico romano, es una respuesta velada a su libro, que envió al Papa con acuse de la Secretaría de Estado.
Por eso, en tres simples folios, Juan Pablo II habla de la Capilla Sixtina y del próximo cónclave. "Es una forma de responderme a mí y a los cardenales que van a estar en el próximo cónclave. Viene a decir 'algo hay'...Y si responde es para que los cardenales electores lo tengan en cuenta, elijan en consonancia y reparen la injusticia histórica que se ha cometido con el Papa Luciani".
Eso es una de las cosas que más le duele al fundador de la Comunidad de Ayala. "Juan Pablo I no era un papa débil e indeciso como lo pintan desde el Vaticano. Está en juego no sólo la causa y las circunstancias de su muerte, sino también su figura y su testimonio".
De hecho, en este momento hay dos procesos abiertos en torno al Papa Luciani. El primero es civil, reabierto en Roma por el fiscal Pietro Saviotti. "Le he mandado el fiscal todos mis datos y documentos. Espero que se esclarezca la verdad y se haga justicia", dice López.
El segundo proceso es la beatificación de Juan Pablo I. El padre López no quiere oír hablar de este tipo de proceso: "El Papa Luciani no necesita milagros para ser santo. A Juan Pablo I hay que beatificarle como mártir, tras una profunda investigación sobre su muerte y recuperar su imagen distorsionada".